
Los Molinos, celebró la "fiesta pequeña", a mitad de agosto en honor a San Roque. La celebración congregó a cerca de cien personas que degustaron una cena de alto nivel -para ello contaba con un chef de excepción con acreditada experiencia en restaurantes en París- que incluyó una guiso de cordero a la pastora digno de las mejores estrellas. El elevado número de personas que acudieron a la cena obligó a alargar la mesa más de lo normal.
Tras la cena llegó la fiesta. Una vez más el solista Juan del Agua, llegado desde Barbastro, y nuevamente fue la estrella de la noche con sus canciones, su humor y su música, si bien en alguna ocasión tuvo como acompañante a un acordeonista de la localidad. Y nuevamente triunfó. Y es que la música de Juan del Agua atrae a la gente de la zona por su originalidad, sus constantes cambios de vestuario y su humor. El resultado final, inmejorable. La gente se lo pasó a lo grande. No falto poncho, risas, chistes y buen ambiente. En la imagen, algunos de los asistentes a la cena de los Molinos y el cantante Juan del Agua disfrazado.